Arrugas verticales que dan aspecto tenso o enojado incluso en reposo.
Líneas horizontales que se profundizaron y ya no desaparecen en reposo.
Arrugas al costado de los ojos que ya quedaron marcadas en reposo.
Descenso de cejas que proyecta más edad y cansancio del real.
No es "botox" en el sentido popular. Es un tratamiento médico preciso que relaja selectivamente los músculos responsables de las arrugas de expresión, sin afectar la movilidad natural del rostro.
El resultado es un rostro descansado y expresivo — nunca congelado. La dosis y los puntos se individualizan según la anatomía de cada paciente.
El efecto comienza a notarse a las 48–72 horas. Resultado completo a los 14 días.
Ambulatorio, sin internación. Alta inmediata y retorno a la rutina el mismo día.
Con tratamientos sucesivos los músculos se reeducan y los intervalos se prolongan.
El producto se metaboliza de forma natural. Sin efectos permanentes no deseados.
Frente y entrecejo — 4 semanas post tratamiento
Patas de gallo — resultado a las 2 semanas
Elevación de cejas — 3 semanas post procedimiento
Análisis de la musculatura facial, objetivos y plan individualizado.
Identificación precisa según la anatomía del paciente.
10 a 20 minutos, sin anestesia general, mínimas molestias.
El paciente retorna a sus actividades el mismo día.
Revisión del resultado y ajuste fino si fuera necesario.
"Un tratamiento bien indicado no cambia quién sos. Devuelve la versión descansada y natural de tu rostro — sin que nadie note que te hiciste algo."
— Dr. Héctor Martínez, Cirujano Plástico